
Pero hoy lo que pretendo no es hablar de lo que va a ser del greenspace, sino de lo que ha sido. Algo que sabemos muy bien los que con nuestro esfuerzo hemos hecho que esto funcione: Pepe, Salva, Mat, Neo, Marcelí, Mata, Marcelo, Toni, Leo, Tono, Jose, Suso, Javi, Ana, Bea, Lucky, Ricardo, Omar, Benja, Rafa, Juan, María, Guillem, Pascu, Victoria ... y muchos otros que a buen seguro me dejo en el tintero y que espero sepan perdonar mi débil memoria y la falta de ganas de seguir escribiendo más nombres. Una mención especial aquí para Felipe De la Cruz, alguien que ya no verá lo que queda por venir. Por supuesto, todo ello aderezado con el apoyo de Heineken (gracias a todos, pero especialmente a Paco Ahedo) y del Ayto. de Valencia (Laura, te debemos mucho).
Desde aquel Octubre de 2005 en que se inauguró el recinto, han sido muchos los artistas y eventos que han pasado por "el infierno verde", nombre con el que me refería al mismo (espero seguir haciéndolo) como homenaje a los Misfits por un lado y, sobre todo, debido a los marrones y panzadas a trabajar que nos ha brindado durante su funcionamiento. Pero si muchos han sido los artistas que nos han visitado, muchas más han sido las personas que han disfrutado de la programación ofertada durante éstos tres años y medio.
Porque si nos ha proporcionado marrones y muchos quebraderos de cabeza, no es menos cierto que las satisfacciones siempre han sido mayores. Me refiero, como ya habréis imaginado, a la gran suerte de disfrutar de conciertos de un nivel altísimo con estilos muy variados y mucho rock'n'roll. Sería muy difícil hacer una relación completa de todos los grupos y solistas que hemos visto, así que mencionaré algunos de los que por calidad musical o humana se han ganado un hueco entre mis maltratadas neuronas.
Uno de mis primeros recuerdos del Heineken Greenspace no es precisamente de la inauguración, ya que me pasé los días metido dentro de un alquimódulo y apenas si supe de lo que acontecía en los escenarios. Buscando en mi memoria me viene a la cabeza la imagen de un pivón con una guitarra que, además, sonaba de cojones. Era Ana Popovic, que ese día venía con Eric Sardinas como cabeza de cartel. Por supuesto, entre Eric y Ana, me quedo con la segunda, no sólo por lo buena que está y el morbo que destila por sus poros, sino porque la strato en sus manos sonaba a blues del bueno.
La figura de Paul Carrack en el escenario es otro de esos bonitos recuerdos. Al igual que lo fue acoger a un mito viviente, como es Eric Burdon acompañado de los New Animals. Debo reconocer que no había oído hablar de Bela Fleck con anterioridad, pero la noche que nos deleitó con su música de mano de los Flecktones fue maravillosa. Entre esos maravillosos desconocidos, no puedo dejar de nombrar a una banda surfera con un directo contundente, The Phamton Four.
Ray Manzarek en las teclas y Robby Krieger a la guitarra nos hicieron soñar con el inolvidable Jim Morrison, quien se personificó en el escenario en las carnes de Ian Astbury mientras más de 3500 personas enloquecían en la sala.
En un tiempo más reciente, otros grandes momentos fueron Shemekia Copeland con su chorro de voz, Rick Strin & The Nightcats o el querido amigo Willie DeVille. Me hubiese gustado ver a Jeff Tweedy acompañado del resto de integrantes de Wilco, pero él prefirió desnudarse completamente ante el público asistente con una guitarra acústica como único parapeto y su voz como arma arrojadiza. Cómo olvidar a ese otro grande de la música popular con su pelo blanco y gafas de sol con cristales redondos. Estoy hablando de Nick Lowe, quien nos enseñó cómo se espera a que los técnicos terminen de hacer su trabajo. Yo ese día podría no haber visto el concierto, con la prueba de sonido tuve suficiente. Qué fenómeno el tío!. Y hablando de fenómenos musicales, Andrés Calamaro. Creo que aún no le he perdonado que me hiciera quedarme sin ir a las fiestas de Boecillo el pasado 2008, pero debo de reconocer que es un grande colgando el cartel de no hay billetes dos días consecutivos.
Seguro que alguno ya estaba pensando, ¿qué pasa con los artistas nacionales?. No me he olvidado de ellos. Más bien ha sido un capricho de mi mente que se ha puesto a recordar haciendo esa división cada vez menos natural de los nuestros y los otros. Ha sido todo un privilegio poder escuchar a los Baron Rojo interpretar algunas de sus canciones, convertidas en auténticos himnos del rock en castellano. Espectacular la noche en que La Pulquería apostó por montar un ring de boxeo en la sala y trajeron consigo a una representación de la lucha libre mejicana con sus máscaras. El txambi vino preparado para la ocasión desde Teruel y lo pasamos bien. Quique González y su Aristocracia del Barrio también dejaron huella entre las paredes del Espacio 2, allí donde un día Cristina Rosenvinge hiciera una versión muy especial con su guitarra y su reproductor mp3 de "Flores Raras". Otro bellezón que lo hace muy bien es Leonor Watling con su proyecto musical Marlango. Menos guapos, al menos desde mi punto de vista, son Los Delinqüentes o Muchachito Bombo Infierno, pero hay que joderse con la fiesta que montan!
Uno pone en un pedestal a ciertas personas y los hay que se te caen. Pero también están los que parecen descender flotando hasta el suelo. Cual es el caso de Antonio García de Diego, que se nos presentó al volante de la furga con todo el backline cargado y, después de los km que llevaba a la espalda, se puso a descargar junto con el resto de la banda que interpretó la "Noche Sabinera": el entrañable Pancho Varona (con un tipín que ya lo quisiera yo para mi), Jaime Asúa, Pedro Barceló y Jose Antonio Romero. Emotivo el momento en el que un chaval ciego se decidió a subir al escenario y acercarse al micro. Como reconoció el propio Pancho, toda una lección, no sólo porque tenía interiorizadas las letras de las canciones de Sabina, sino por la calidez con la que supo cantar.
Queden estas líneas como homenaje a lo que ha sido un espacio multidisciplinar que ha marcado una época en una ciudad como Valencia. Creo que de no haber escrito esto ahora, es posible que mi mente hubiese desechado muchos de esos momentos en un breve periodo de tiempo, como ya lo ha hecho con muchos otros que seguro serían merecedores de quedar aquí reflejados.

Por esos momentos.... y los que vendrán con acordes, cervezas y el sentimiento de estar en casa.
ResponderEliminarGracias chato